Lo mejor es no pensar que eres el único que puede hacer las cosas bien en la compañía a nivel administrativo. Al final, si no te desprendes de esa mentalidad, estas destinado a querer hacerlo todo y no delegar funciones. Delegar autoridad es importante, ya que te abre las puertas a nuevos retos y éxitos mientras alguien más se encarga de la continuidad de tus pasadas labores.
Es indispensable analizar detenidamente a quien vas a delegar tus pasadas responsabilidades. Es más positivo para la compañía el utilizar el talento interno que traer alguien de afuera. Es recomendable a su vez evitar pensar que tu sucesor debe ser tu clon, ya que tal cosa no existe y en ideas diversas se logran grandes éxitos. La autonomía es clave para conseguir el mejor rendimiento de un profesional. Es por eso que la persona a la que le delegas tu anterior labor debe tener tu plena confianza, y no debes caer en la tentación de mandar en su toma de decisiones; ayudar no es sinónimo a tomar decisiones por otros.